Uyunis hermosos, petelikers gou joum

De Villazón tomamos el legendario tren a Uyuni corriendo en medio de una lluvia torrencial que duró más de tres horas, porque no sabíamos la diferencia horaria y creíamos perderlo. En la hora (de diferencia horaria que hay entre Argentina y Bolivia) que tuvimos de espera, totalmente aburridos y mojados en la terminal de trenes, todos juramos y perjuramos haber aprendido la lección y nunca más entrar a un país sin averiguarlo. En mi caso debo reconocer  que no aprendí nada y que pasé varias...

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