Embajada Samarcanda. Llegada a Samarcanda.
El viaje desde Bukhara se me hizo interminable por la ansiedad de llegar a mi destino. Cuando empiezo a estar muy cansado me recibe un enorme cartel: Samarkand. Casi salto de alegría. Lo he conseguido. He llegado. Me detengo y hago alguna foto. Estoy eufórico y feliz. Entro en la población cuando el calor arrecia y busco el B&B Bahodir, al lado del fabuloso Registan. Son amables. Me dicen que puedo dejar la moto dentro del patio. En realidad siempre hay algo de interés en esa protección de mi...