Preikestolen para urbanitas. 10 consejos para subir al Púlpito noruego
Al Preikestolen no se puede ir de cachondeo. Sólo escuchar su nombre, que parece sacado de una película de nazis: P-R-E-I-K-E-S-T-O-L-E-N, ya impresiona y no es para menos. Es imponente antes y después. Hay que tener mucho cuidado, cuando llegas a la cima y mientras caminas en busca del precipicio. Este pedazo de roca se […]Puedes leer el artículo original en Preikestolen para urbanitas. 10 consejos para subir al Púlpito noruego