Salir de la zona de confort (y volver a volar)

A veces cuesta arrancar. Esta vez me está costando bastante. Hace dos semanas que “estoy de viaje” y todavía no me siento de viaje. Estuve demasiado tiempo en Buenos Aires y me acostumbré a mi pequeña rutina porteña: escribir y editar el libro, mirar por la misma ventana hacia los mismos edificios...

Artículos relacionados:

Cinco razones para volver a Stavanger

Hace unos días me topé en Wikipedia con un dato curioso: Ramallah, la ciudad palestina donde en esos momentos me encontraba, está hermanada con Trondheim, en Noruega. Hay...

Algunas ideas para salir de marcha

No es fácil encontrar la oferta de ocio cuando salimos de viaje, ni yo la conozco al 100% en Múnich. Tras las recomendaciones del otro día para tomar una copa, una selección...

Benassal, la zona termal y su agua mineral

En la zona del Maestrazgo de Castellón, se encuentra la localidad de Benasal (Benassal), una ciudad de origen árabe, que fue reconquistada en 1234, que fue vendida a la Orden...

Alicante: cómo llegar o salir del aeropuerto

El aeropuerto de Alicante es el sexto en importancia -compitiendo con el de Gran Canaria por el quinto puesto- según el ranking de tráfico de viajeros en España. Y esto no es...