Berlín y sus cielos
Si sólo tienes 24 horas para visitar Berlín ahí va un consejo: pasea por sus calles y simplemente mira sus cielos. No hay mejor modo de llevarte una radiografía fugaz pero sintética de la capital alemana que elevando la vista. Y entre vistazo y vistazo a las alturas, sin querer te irás tropezando con bicicletas, osos, grúas, salchichas, patitos de goma, arte, cervezas, museos, chocolate… En ese cóctel tan ecléctico tienes, sin duda, la esencia de la ciudad. Berlín es una amalgama de polos...