¿Quién le pone nombre a los barcos?
Los barcos son como los hijos: cuando les das un nombre, es para toda la vida. Hay bebés que se llaman Andrés, María, Elena, Juan, Álvaro, Pepe o Patricia, que son nombres corrientes, incluso vulgares, y otros condenados a cargar con apelativos como Sinforosa, Parángulo, Durgundófora, Hultiminio o Epispopónio hasta...