Las escaleras de Nueva York y el estiércol de caballo
En ocasiones, las cosas más inmundas producen arrebatos de belleza. Por ejemplo, a nadie le seduce el estiércol, pero el estiércol puede propiciar el nacimiento de una flor. Lo mismo sucede con la arquitectura de los lugares que visitamos. Hace unos días, por ejemplo, os contaba que el centro de Manchester era un lugar tan arquitectónicamente interesante debido a las bombas de una banda terrorista. Cuando paseáis por Nueva York o Londres, así como otras ciudades importantes, no os habrán pasado...