¿Por qué nos gustan más determinados paisajes que otros?
No sé si os habrá pasado en alguna ocasión, pero a veces estás frente a un paisaje tan extraordinariamente bello que no consigues saciarte nunca, por mucho que lo contemples. Y mucho menos te sacias después de tirar un puñado de fotografías, aunque dichas fotografías hayan sido tomadas con una Reflex carísima. Ni siquiera cuando compartes el paisaje por Instagram (añadiéndole toda clase de filtros a fin de que los demás empaticen un poco con lo que tú sientes). Permaneces allí de pie...